Être un homme blessé
D’avoir connu le sexe enfant
Six ans et demi
Puis la mort trop vite
Quand le bois brûle penser
Dans ma bouche agitée
À l’époque où les doigts des autres enfants apprenaient
La grammaire les miens épelaient
Les noms de mes amants surtout un
Baptisé du péché de la chair avant l’âge
De raison
J’ai été un enfant violé
Dans le plus beau des paysages
Dans le carré de sable prince oublié
Là des cobras royaux sillonnaient mes cuisses
Le combat des enseignements
Pourtant j’aimais voir ce sexe content
De ma présence
Même si l’idée de l’amour m’était inconnue
Certains corps devraient se taire
Quand l’enfant violé dans un hangar
Découvre des décors insensibles
Des mains vulgaires
Mon sexe si jeune
Dans l’âtre le feu est un ange anonyme
Amours aux poèmes maudits
Comme tout enfant j’étais curieux
Mais de ces amants il y en avait un
Aux yeux de harpe
Il me rappelait l’ange derrière l’autel
De l’église Notre-Dame-de-Bellerive
Celui qui chasse du paradis terrestre
Un rythme endiablé fouette le sang
Des histoires à ne pas raconter
Mais des mains alertes consument plus d’un désir
Mon corps a accueilli plus d’un pirate
Maintenant que je suis seul avec mon âge
Ces souvenirs d’histoires me hantent
Des désirs enracinés dans le vertige
J’aurais dû l’avoir tué plus vite
Mais allez donc savoir à six ans et demi
Ce soir j’ai le feu limpide
Malgré mes Niagaras de flammes
Les arcs de tes yeux dans un ciel imaginé pur
Ce soir je suis un enfant-loup qui hurle
Aux corps mouvants de nos caresses
Elles auront donné ces racines insensées
À ma vie à écrire écrite
Comme si je pouvais être sauvé de la folie
La grande spécialité de l’intelligence
Le corps a gardé tes empreintes fraîches
Quand j’avais six ans et demi
Et que j’avais un amant
Où est-il maintenant que je l’ai
Que le texte frémisse
Moi j’oscille encore dans la lumière de son désir
Était-ce un faune
Qui était-ce
À part son désir
La fatigue de la mémoire
J’ai besoin encore de lui
Il me semble
Mon premier amour
Les mots ont beau s’ajuster
Des bagues aux doigts clichés
Aucun effet Ser un hombre herido
Por haber conocido el sexo niño
Seis años y medio
Luego la muerte demasiado pronto
Cuando el leño arde pensar
En mi boca agitada
Cuando los dedos de los otros niños aprendían
La gramática los míos deletreaban
Los nombres de mis amantes sobre todo uno
Bautizado en el pecado de la carne antes de la edad
De la razón
Yo fui un niño violado
En el paisaje más bello
Príncipe olvidado en el área de juegos
Allí cobras reales recorrían mis muslos
El combate de las enseñanzas
Sin embargo me gustaba ver ese sexo contento
De mi presencia
Aun si desconocía la idea del amor
Ciertos cuerpos deberían callar
Cuando el niño violado en un hangar
Descubre los escenarios insensibles
De manos vulgares
Mi sexo tan joven
En el atrio el fuego es un ángel anónimo
Amores de los poemas malditos
Como todo niño era curioso
Mas entre aquellos amantes había uno
Con ojos de harpa
Que me recordaba al ángel tras el altar
De la iglesia de Nuestra Señora de Bellerive
El que lanza del paraíso terrenal
Un ritmo endiablado fustiga la sangre
Historias que no se deben contar
Pero manos alertas consuman más de un deseo
Mi cuerpo ha acogido a más de un pirata
Ahora que estoy solo con mi edad
Estos recuerdos de historias me persiguen
Deseos enraizados en el vértigo
Debí haberlo matado antes
Pero vaya a saber a los seis años y medio
Esta noche tengo el fuego límpido
A pesar de mi Niágara de llamas
El marco de tus ojos en un cielo imaginado puro
Esta noche soy un niño lobo que grita
A los cuerpos movedizos de nuestras caricias
Que habrán dado estas insensatas raíces
A mi vida por escribir escrita
Como si pudiese ser salvado de la locura
La gran especialidad de la inteligencia
El cuerpo ha guardado tus huellas frescas
Cuando tenía seis años y medio
Y un amante
¿Dónde está ahora que yo lo tenga?
Que el texto tiemble
Oscilo aún en la luz de su deseo
¿Era un fauno?
¿Quién era?
Aparte de su deseo
La fatiga de la memoria
Aún lo necesito
Me parece
Mi primer amor
Aunque las palabras se pongan
Anillos en los dedos del cliché
No hay efecto