Libella





Libella





Jean-Paul Daoust

Traducción de Sergio Arturo Ávalos

Jean-Paul Daoust es colaborador en múltiples revistas de Quebec y del extranjero, donde ha participado en diversas actividades culturales. Ha ofrecido numerosas lecturas de sus poemas. Ha publicado más de veinte libros de poesía y una novela. Entre sus libros de poemas, sobre-salen los siguientes: Portrait d’intérieur, Taxi, Dimanche apres-midi, Suite contemporaine y Les versets amoureux. En 1990 obtuvo el Premio del gobernador general, por Cenizas azules, que va en la cuarta reimpresión en francés. Dirige actualmente la revista Estuaire.


Être un homme blessé


D’avoir connu le sexe enfant


Six ans et demi


Puis la mort trop vite


Quand le bois brûle penser


Dans ma bouche agitée


À l’époque où les doigts des autres enfants apprenaient


La grammaire les miens épelaient


Les noms de mes amants surtout un


Baptisé du péché de la chair avant l’âge


De raison


J’ai été un enfant violé


Dans le plus beau des paysages


Dans le carré de sable prince oublié


Là des cobras royaux sillonnaient mes cuisses


Le combat des enseignements


Pourtant j’aimais voir ce sexe content


De ma présence


Même si l’idée de l’amour m’était inconnue


Certains corps devraient se taire


Quand l’enfant violé dans un hangar


Découvre des décors insensibles


Des mains vulgaires


Mon sexe si jeune


Dans l’âtre le feu est un ange anonyme


Amours aux poèmes maudits


Comme tout enfant j’étais curieux


Mais de ces amants il y en avait un


Aux yeux de harpe


Il me rappelait l’ange derrière l’autel


De l’église Notre-Dame-de-Bellerive


Celui qui chasse du paradis terrestre


Un rythme endiablé fouette le sang


Des histoires à ne pas raconter


Mais des mains alertes consument plus d’un désir


Mon corps a accueilli plus d’un pirate


Maintenant que je suis seul avec mon âge


Ces souvenirs d’histoires me hantent


Des désirs enracinés dans le vertige


J’aurais dû l’avoir tué plus vite


Mais allez donc savoir à six ans et demi


Ce soir j’ai le feu limpide


Malgré mes Niagaras de flammes


Les arcs de tes yeux dans un ciel imaginé pur


Ce soir je suis un enfant-loup qui hurle


Aux corps mouvants de nos caresses


Elles auront donné ces racines insensées


À ma vie à écrire écrite


Comme si je pouvais être sauvé de la folie


La grande spécialité de l’intelligence


Le corps a gardé tes empreintes fraîches


Quand j’avais six ans et demi


Et que j’avais un amant


Où est-il maintenant que je l’ai


Que le texte frémisse


Moi j’oscille encore dans la lumière de son désir


Était-ce un faune


Qui était-ce


À part son désir


La fatigue de la mémoire


J’ai besoin encore de lui


Il me semble


Mon premier amour


Les mots ont beau s’ajuster


Des bagues aux doigts clichés


Aucun effet Ser un hombre herido


Por haber conocido el sexo niño


Seis años y medio


Luego la muerte demasiado pronto


Cuando el leño arde pensar


En mi boca agitada


Cuando los dedos de los otros niños aprendían


La gramática los míos deletreaban


Los nombres de mis amantes sobre todo uno


Bautizado en el pecado de la carne antes de la edad


De la razón


Yo fui un niño violado


En el paisaje más bello


Príncipe olvidado en el área de juegos


Allí cobras reales recorrían mis muslos


El combate de las enseñanzas


Sin embargo me gustaba ver ese sexo contento


De mi presencia


Aun si desconocía la idea del amor


Ciertos cuerpos deberían callar


Cuando el niño violado en un hangar


Descubre los escenarios insensibles


De manos vulgares


Mi sexo tan joven


En el atrio el fuego es un ángel anónimo


Amores de los poemas malditos


Como todo niño era curioso


Mas entre aquellos amantes había uno


Con ojos de harpa


Que me recordaba al ángel tras el altar


De la iglesia de Nuestra Señora de Bellerive


El que lanza del paraíso terrenal


Un ritmo endiablado fustiga la sangre


Historias que no se deben contar


Pero manos alertas consuman más de un deseo


Mi cuerpo ha acogido a más de un pirata


Ahora que estoy solo con mi edad


Estos recuerdos de historias me persiguen


Deseos enraizados en el vértigo


Debí haberlo matado antes


Pero vaya a saber a los seis años y medio


Esta noche tengo el fuego límpido


A pesar de mi Niágara de llamas


El marco de tus ojos en un cielo imaginado puro


Esta noche soy un niño lobo que grita


A los cuerpos movedizos de nuestras caricias


Que habrán dado estas insensatas raíces


A mi vida por escribir escrita


Como si pudiese ser salvado de la locura


La gran especialidad de la inteligencia


El cuerpo ha guardado tus huellas frescas


Cuando tenía seis años y medio


Y un amante


¿Dónde está ahora que yo lo tenga?


Que el texto tiemble


Oscilo aún en la luz de su deseo


¿Era un fauno?


¿Quién era?


Aparte de su deseo


La fatiga de la memoria


Aún lo necesito


Me parece


Mi primer amor


Aunque las palabras se pongan


Anillos en los dedos del cliché


No hay efecto