Libella





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Loïc Herry

Traducción de Gabriel Martín

Loïc Herry nació en Cherbourg, Francia, en 1958. Dedicó su vida a la enseñanza, la gráfica y la literatura. Publicó poesía: 33 cortos, Estallidos y Bajo el velo de Tânit, además de un volumen de cuentos, Retrato del autor como personaje de novela. En 1993 fue operado de un tumor y murió dos años después, a los 36 años. Gracias a la perseverancia de sus padres y al apoyo del Centro Regional de Letras de Basse-Normandie, Oeste fue publicado por primera vez.


Salamandre au linteau. Fer et bois.

Sang fumant. Église où des genoux

Sèchent les terreurs immenses.

Prière dodécamétrique. Tête

Inclinée sous le rythme doux.

Douce mémoire.

La main est posée sur l’épave.

Le souvenir du vaisseau est beau.

Dans la pénombre,

Un léopard.

Salamandra esculpida en el dintel. Metal y

madera.

Sangre humeante. Iglesia en la que las rodillas

Enjugan inmensos terrores.

Oración dodecamétrica. Cabeza

Inclinada bajo el suave ritmo.

Dulce memoria.

La mano se posó en el naufragio

Es hermoso el recuerdo de la nave.

En la penumbra

Un leopardo.

Bloc de terre dans la tête. S’y résoudre

Est s’y dissoudre. Le front appelle les pluies,

Les poignards, les chants.

Œil de mouette.

« On ne part pas ». J’emporte avec moi

Le regret de la rive. Large brûlant. Légendes:

Dogger, Fisher, Forties, Fladen. Verte, verte

La surface dont les griffes te tiennent.

Passé le filet des haies viennent les plaines

Flavescentes, les villes rouges, les paysages

D’attente. On se pose là-haut, l’aguet au cœur.

Entre pouce et index

au bout du fil


la Terre tournoyante

Un terrón en la cabeza. Aceptarlo

Es deshacerse. La frente llama a las lluvias,

Las dagas, los cantos.


Ojo de gaviota.

“No levaremos anclas”. Llevo conmigo

La nostalgia de la costa. Altamar ardiente.

Leyendas:

Dogger2, Fisher, Forties, Fladen. Verde, verde

La superficie cuyas garras te dominan.

Después de la red de los setos las planicies

Amarillentas, las ciudades rojas, los paisajes

De espera. Uno se posa en lo alto, con el corazón

al acecho.

Entre el pulgar y el índice

al extremo de un hilo


la Tierra gira