José Lezama Lima, poeta y escritor cubano, estudioso y admirador de Mallarmé, escribió: “es, con Rimbaud, uno de los grandes centros de polarización poéticos, situado en el inicio de la poesía contempo-ránea y una de las aptitudes más enigmáticas y poderosas que existen en la historia de las imágenes. Sus páginas y el murmullo de sus timbres serán algún día alzados, para ser leídos por los dioses.”