Libella





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Rafael Galeana Acevedo

Rafael Galeana Acevedo nació en Guadalajara, Jalisco, en 1971. Participó en el taller de poesía de Luis Armenta Malpica. Dirige el grupo cultural La nave de los locos, en Texcoco, Estado de México, donde coordina talleres de lectura, poesía, ajedrez y cine. Primer lugar en los XXVII juegos florales de San Juan del Río, Querétaro, en 1997. Autor del cuaderno de poesía Danza de la luz la sombra (San Juan del Río, Querétaro, 1997) y de Tierra de salaman-dras (2003). Ha participado en revistas y periódicos del país.


CORAZÓN ABIERTO


I


Abrí los ojos, las alas, el vuelo.

El pantano me llamó hijo y libélula

yo le di nombre a los árboles;

el sol puso su signo en mis alas:

cuatro cristales de —un solo— acero.

Con la vista afilé uñas, agua.

Los ojos fueron musgo y mariposa

frutas de larva y siempreviva.

A todo lo llamé río y frontera

un país para mi corazón.

II


El amor guarda sándalo y espinas

aroma de tritones, salamandras

enjambres de río contra madera y pantano.

Yo reconozco cada árbol, cada helecho.

Sé de la mínima flor una plegaria;

sus raíces metidas en sombra y musgo.

Abrí el corazón a un derrumbe de hojas

velas y humo de incienso.

III


He abierto las alas y roto los cristales

he ido mordiendo uñas, manos, raíces

jalé humo de flores y peces

el amargo sabor a exilio y corazón abierto:

el agua en mí sabe a vidrio, selva y verdeamar.

IV


Mi corazón es una libélula a punto de morir

con alas de sombra y vidrio roto.

Un eco de metal anuncia un enjambre de agua

río abajo que jala huesos, peces, flores;

presiento la noche.

Los árboles cantan hijos y oscuridad.

Inmóvil contra espinas

aguardo el último golpe del corazón.

V


Bajo las hojas muertas vive la oscuridad.

Manos que llevan y traen sombras, ecos.

Mi corazón anidó ninfas

le brotaron raíces, venas y plegarias.

Creí en mi cuerpo como en un país extraño.

Mi alma era un huerto, una larva.

Bajo la tierra vive una mariposa

un beso de musgo.

Cambio de piel.